









La Torre de las Gallinas, también conocida como Torre de Muhammad o Torre de Hontiveros —nombre este último atribuido a un soldado que habitó en ella a finales del siglo XVI— es la estructura más occidental del conjunto palaciego de la Alhambra. Su construcción, atribuida a Muhammad I en el siglo XIII, la posiciona como un enclave estratégico en el complejo nazarí.
Esta torre, conectada con el Cubo de la Alcazaba y la Puerta de la Tahona mediante un adarve escalonado con parapeto, cuenta con dos plantas, una terraza y tres accesos: dos hacia el camino de ronda de la muralla y uno que da a la explanada. Su ubicación privilegiada entre la Alcazaba y los Palacios Reales le confería una función esencial: controlar y proteger los accesos a la Casa Real.
Nuestra empresa tuvo el privilegio de participar en la intervención de restauración y consolidación de esta histórica torre. Las actuaciones se centraron en la consolidación de la cubierta, asegurando su estabilidad estructural y protección frente a los elementos. Asimismo, se realizó una mejora integral de los paramentos, respetando los materiales y técnicas constructivas originales, para preservar su valor patrimonial y devolverle su esplendor sin alterar su autenticidad histórica.
Este trabajo forma parte de los esfuerzos continuos por la conservación del conjunto monumental de la Alhambra, en la que en Bados Navarro estamos profundamente implicados.
